Archivo por meses: marzo 2021

Marta Fernández (Literatura Universal de Adultos) sueña

Todo comenzó una noche en casa de mi novio. Él se quedó dormido pegado a la pared, yo estaba al otro lado de la cama, mirando hacia el techo y sin sueño, así que empecé a concentrarme en su respiración y luego a escuchar la mía, pero de repente comencé a escuchar otra respiración al otro lado, y la percibía como de un hombre mayor. Me concentré un rato escuchando las tres. Sentí miedo, por lo que decidí despertar a mi novio, pero no pude moverme ni hablar. Veía todo el cuarto muy oscuro y no podía hacer nada. Entré en una especie de pánico, pero me dije, ya está Marta, relájate y te duermes (yo pensaba que estaba despierta). Al minuto me pasa de nuevo, quiero despertar a mi novio, pero no puedo. Me asusté más aún y de repente siento que empiezo a flotar por encima de mi cuerpo. Miro atrás y hacia abajo y veo a mi novio, dormido tal cual estaba, sin embargo a mí no me veía. No controlaba la situación, había perdido el control de mí misma, por lo que volví a irme hacia abajo, despertarme y despertarlo. Esa noche no pude dormir más. Todavía le doy vueltas a todo.

Paola Ruiz Pastrana, Lit. Universal de Adultos, comparte un sueño

Mi sueño es a la vez repetitivo y un poco inquietante.

Empieza conmigo en medio del bosque. Yo empezaba a caminar por un sendero,  estaba descalza y con la ropa manchada de sangre y solo tenía ganas de llorar, flotaba la sensación de que tenía que salir de ese bosque o de lo contrario iba a pasarme algo malo. No veía a nadie ni a nada a mi alrededor: solo árboles y oscuridad. De repente llegué a una especie de casa abandonada. Sentía que tenía que entrar. Cuando me encontraba frente a la puerta comenzó a invadirme la desesperación, me agachaba y me tapaba los ojos  con las manos y, cuando los volvía a abrir, estaba en mi habitación tumbada, pero no me podía mover, sabía que había alguien más allí pero ni la veía ni la escuchaba, solo sentía mucho miedo por no poder moverme y sentir su presencia. Cerré los ojos con la esperanza de que todo acabase y, cuando los volví a abrir, había en el marco de la puerta la sombra de un hombre.

Hera, alumna de Lit. Universal de Adultos, comparte uno de sus sueños

Mi sueño es bastante personal, pero ha sido el que más me ha marcado.
Cuando tenía once años, falleció mi abuelo materno. Teníamos una relación muy estrecha, ya que viví en su casa durante cinco años. Fui su primera nieta…Tras una operación a vida o muerte por un cáncer de colon que le trataron como «gases», falleció. Yo no supe nada hasta tres días después, no estuve en su entierro ni nada, simplemente un día le vi por última vez sin saberlo.
Esto pasó cuando tenía once años. Unos ocho años después, soñé que estaba en su casa, como una tarde cualquiera y de repente él se ponía muy malo y moría en mis brazos.
Fue un sueño del que aún me acuerdo muy bien porque me hizo pensar mucho, en cómo mi cabeza tantos años después, seguía con eso guardado y recreó su muerte como para hacerme saber que sí, que murió pero que esté donde esté, está bien. Que esta pérdida ocurriese a una edad tan temprana y sin siquiera esperarlo o poder despedirme, me hizo muy difícil superarlo, pero he de confesar que desde ese sueño, a pesar de haberme despertado histérica, fue diferente. Mi cabeza antes nunca terminó de poder aceptar o creer que él ya no estuviera, y sólo a raíz de ese sueño pude. El cuerpo nunca dejará de sorprendernos.

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«El Camino» de Miguel Delibes, por Lucía Martín Jiménez, de 4º ESO B.

Extraordinario trabajo de Lucía Martín, que comparte con la comunidad de ComunicA. En él conecta la novela de formación (bildungsroman) de Delibes con su propio camino personal, a través de un sugestivo alfabeto de términos e imágenes pictóricas.

«La ayuda de un amigo» de Josu Iriarte Pereda

Juan Manuel Rosado Trujillo, de 1º ESO C, manda su apoyo a los enfermos de Covid 19

Hola amigo/a:

No sé cómo estás ni quién eres, no sé en qué momento estás de tu enfermedad. Si acabas de ingresar, o si pronto te van a dar el alta. Y tú tampoco sabes quién soy. Para que sepas un poco más sobre mí: soy Juan Manuel, un estudiante de primero de la ESO del Instituto Romero Esteo.

Que sepas que te deseo lo mejor y que te mejores. Aunque estemos pasando una etapa dura recuerda que no es para siempre y que las cosas cambian.

Muchas fuerzas campeón/a. ¡¡Juntos venceremos al virus!!

Un abrazo muy muy fuerte.

German Raya Benítez de 1º ESO C envía su carta de apoyo a los enfermos de Covid ingresados en el hospital.

Hola, buenas amigo/a:

Soy Germán, un estudiante de 1º ESO del instituto Romero Esteo en Málaga. Te quiero decir que te vas a recuperar muy pronto, te lo aseguro. La verdad, soy una persona empática y emotiva, y me da mucha pena y no me gusta nada que haya tanta gente con esta horrible enfermedad. Yo creo que es culpa de los políticos porque les gusta más el dinero que la salud. Yo creo que si un español o española cualquiera fuera presidente del gobierno o incluso el rey o reina, el país estaría mucho mejor. En fin, que espero que tú y todas las personas con coronavirus os recuperéis y volváis a abrazar a toda la familia. Te voy a contar algo raro: mi madre dice que los jóvenes de mi edad (13 años) llevamos mejor el virus, en plan, que nos ponemos más la mascarilla y eso. Yo creo que no es así, ya que cuando voy por la calle veo mucha gente de mi edad sin respetar la distancia sin mascarilla… pero bueno, si lo dice mi madre…Descripción: 😂Descripción: 😂. Te voy a contar una historia, el otro día vino a mi casa un amigo de mi padre que se llama Javier, que por cierto ha pasado el covid, y mi padre compró en la farmacia unos test raros, de los que tú te pinchas en el dedo, te sale sangre, la pones en un circulito, y te dice si has tenido anticuerpos al covid o no. Al amigo de mi padre le salió que tenía anticuerpos porque ya pasó el virus. A mi padre, que está vacunado, también le salió que tenía anticuerpos, a mi madre le salió que no tenía anticuerpos pero que no había pasado la enfermedad. Pero cuando llegó mi turno, pasó algo muy raro porque a mí las vacunas no me dan miedo, ni las agujas ni nada de eso, pero es que lo peor es que le tenía miedo a eso, a un pelillo… antes del pinchazo, estuve como 20 minutos con un miedo increíble, pero luego al final, me pinché y dije: «un arañazo de mi hermano duele más». Y así fue.

Espero que te recuperes pronto. Un abrazo amigo/a.

Germán.

Lucía García Jiménez (1º ESO C) envía esta carta al Hospital Regional para apoyar a los enfermos de Covid 19

Hola, soy Lucía, una alumna de 1º ESO del Instituto Romero Esteo.

Me gustaría mandarte esta carta para animarte y no aburrirte, porque tiene que ser muuuuy aburrido estar ahí (o no). 

Si me lo permites, te voy a dar algunos consejos:

1- Piensa siempre en positivo y en las personas que quieres. 

2- Impide que algo se te cruce en el camino y se haga más grande. 

3- Cada día puedes pedir que una enfermera/o te cuente un chiste. 

4- Tienes que leer esta carta con una sonrisa de oreja a oreja. 

Yo nunca he estado en un hospital ingresada, pero mis dos hermanos sí. 

Mi hermano Isaac me saca dos años (tiene 14 años), tiene síndrome de Down. De pequeño le tuvieron que cambiar el corazón, solo sé eso, porque tiene una raja en el pecho muy grande. Mi hermano mellizo se llama Caín y tiene (o creo que tenía) pulmonía y cuando nació lo tuvieron que poner en una estufa lleno de mantas y eso que era agosto. Después de varios años un día estaba resfriado y mi padre tuvo que salir de trabajar para llevarlo al hospital. Mi madre me dijo que le metieron un tubo por la nariz para sacarle todos los mocos y tuvo mala suerte porque era Reyes, pero menos mal que fueron al hospital a visitar a los niños. 

Yo nunca me he puesto tan enferma, la verdad, solo una vez que tenía fiebre y no fui al colegio durante una semana, pero sólo eso. Espero que nunca me pase nada malo. 

He pensado en contarte algunos chistes:

Doctor, doctor, mi hijo tiene seis meses y no abre los ojos, el doctor lo analiza y dice:» El ciego eres tú, tu hijo es chino. 

-Abra la puerta. 

-¿Quién es? 

-Policía, sólo queremos hablar. 

-¿Cuántos son? 

-Dos. 

– Pues hablen entre ustedes. 

Ya sé por qué estoy engordando 

Porque en el champú pone para dar cuerpo y volumen y he pensado en lavarme con jabón de los platos porque pone quita grasas. 

Bueno espero que te haya gustado mi carta y piensa no en lo que te pasa, sino en lo que vas a hacer cuando salgas porque te mejorarás y saldrás con tus amigos. 

Un abrazo muy muy fuerte y muchísimo ánimo

Lucía García Jiménez